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¿En qué consiste una auditoría fiscal voluntaria?

Cuando nos referimos al ámbito fiscal, hacemos referencia a aquello perteneciente al tesoro público o a los distintos organismos públicos cuya finalidad es la de recaudar impuestos y tributos.

Así, al hablar de auditoría fiscal, nos referimos al control e inspección de la situación tributaria ya sea de una persona física o jurídica. A través de estos tipos de auditorias se verifica si el contribuyente cumple o no con sus obligaciones tributarias.

La auditoría fiscal voluntaria  es una técnica mediante la cual se verifican y analizan los hechos vinculados a los actos de carácter tributario. Es un método que se emplea para inspeccionar tanto a empresas como a particulares, es decir, a todos aquellos sujetos que son contribuyentes y tienen obligaciones tributarias de cara a la Administración Pública o al Estado.

En Defez Asesores, somos especialistas en Auditoría Fiscal, porque «más vale prevenir que curar», cuando una empresa entra como nuevo cliente en nuestro despacho analizamos su balance, su cuentas de resultados, y su contabilidad en busca de incoherencias que puedan suponer un riesgo fiscal y evaluamos el impacto económico del mismo.

Inmediatamente nos ponemos a trabajar para minimizar los riesgos fiscales de una posible inspección y de su impacto adverso.  Nuestra actuación es prácticamente como si  se la realizara un inspector de Hacienda  con sus mismos métodos, es evidente que no tenemos una super-computadora como Hacienda, pero tenemos potentes herramientas y una amplísima experiencia en muchos sectores que nos permiten detectar los indicios de los problemas que pueda tener.

Este servicio es totalmente compatible con cualquier  servicio de asesoramiento que disponga de cualquier otra empresa. Es una excelente opción de conocer una segunda opinión.

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A través de la auditoría fiscal se analizan y evalúan los registros contables, movimientos dinerarios, así como toda la documentación que contiene información relativa a las operaciones efectuadas por el sujeto durante un periodo de tiempo determinado (los periodos en términos fiscales van de año en año).

La auditoría fiscal es un método a través del cual se analiza si el contribuyente, ya sea empresa o persona, cumple con sus obligaciones tributarias.

La función del auditor fiscal pasa por la comprobación de las declaraciones realizadas por el contribuyente de cara a la Hacienda Pública y los pagos de impuestos y determinar si está o no todo en orden y acorde a la realidad.

Una vez el auditor haya obtenido y analizado la información suficiente (ya sea de una entidad corporativa o de una persona física), realizará un dictamen, llamado informe de auditoría, donde, por un lado, detallará toda la información recabada; por otro lado, habrá un apartado de comentarios y opinión propia del auditor.

Objetivos de la auditoría fiscal

A continuación, destacamos los principales objetivos de la auditoría fiscal, enfocándolo sobretodo en el ámbito de una entidad corporativa:

  • Que los saldos del pasivo del balance corresponden a deudas pendientes de pago a la Hacienda Pública a la fecha de cierre del ejercicio.
  • Que los saldos deudores a la Hacienda Pública se hayan valorado de acuerdo a los Principios Contables y a la normativa fiscal pertinente.
  • Evaluar que las cuentas estén correctamente clasificadas en el balance de situación, entre el activo y el pasivo.
  • Controlar que, en caso de que haya reclamaciones o Actas  levantadas por la Administración Pública no resueltas a la fecha de cierre, se encuentren correctamente contabilizadas.
  • Evaluar que los procedimientos se hayan realizado de acuerdo a la buena fe, asegurando que se ha cumplido con la normativa legal establecido.

Inspección fiscal por los órganos de Inspección de Tributos

Tenemos que diferenciar, lo que son requerimientos por parte de los órganos de gestión de la Agencia Tributaria, de lo que supone una verdadera inspección.

En el primer supuesto, suele ser porque se han detectado incoherencias entre sus declaraciones que sean significativas y se refieren en concreto a un impuesto y a un momento determinado.

No siempre tienen razón, a veces nos hemos podido equivocar poniendo una casilla en lugar de otra, y ya la hemos liado. Es muy importante cuidar los detalles porque luego, si tenemos una llamada por un tema, lo mismo se complica y sale otro tema, por lo que tenemos que hacer las cosas lo mejor posible desde el principio.

La inspección de los tributos, ya suele ser palabras mayores, normalmente es un inspector o un subinspector el que te atenderá.  Debemos de conocer nuestros derechos, como por ejemplo nuestro domicilio constitucionalmente protegido  pero también ser respetuosos con nuestros interlocutores, lo mismo que ellos hacia nosotros.

Ahora mismo las inspecciones tributarias se pueden desarrollar por video-conferencia, y pueden alcanzar un plazo de 18 meses extensible a 27 meses cuando concurran ciertas circunstancias.

Esta auditoría suele conocerse como “Inspección de Hacienda”, que asusta a aquel que se lo piden.

“Es aconsejable que cada 4 años se realice una inspección voluntaria para evitar sustos. En Defez Asesores tenemos muy en cuenta estas cosas. Pregúntanos por este servicio sin compromiso.”

¿Qué se inspecciona en una Inspección de Hacienda?

En estas inspecciones la Agencia Tributaria se asegura que la empresa o particular cumple con sus obligaciones tanto fiscales, contables como registrales (temas del registro mercantil).

Para llevar a cabo este procedimiento, la Inspección habrá realizado comprobaciones previas y obtenido la información conveniente con sus potentes ordenadores. AEAT mediante su funcionario realiza una serie de verificaciones, como el régimen fiscal escogido y si es legítimo o no (comprueban los modelos 036 y 037 donde se especifican las obligaciones que tendrá que cumplir con IVA, Impuesto de Sociedades, IRPF, etc.) para después comprobar todos los impuestos presentados y ver si son correctos. También miran las obligaciones mercantiles, como la presentación de las cuentas anuales.

En temas contables verifican que las cuentas estén debidamente contabilizadas, teniendo en cuenta los principios contables.

¿Por qué se realizan las inspecciones tributarias?

Existen varios motivos. Uno es porque se encuentran posibles errores en la actividad o en la contabilidad de alguna empresa y deber subsanarlo. Otro motivo es porque realizan inspecciones aleatorias que forman parte de su actividad normal.

En el caso de que encuentre errores, los más comunes son:

  • Suena la alarma cuando hay una devolución desmesurada de IVA, renta o retenciones.
  • Diferencias entre modelos trimestrales y anuales.
  • No se presentan declaraciones obligatorias.
  • Inactividad de una empresa.
  • Etc.

Cuando salta uno de estos puntos, entre otros (aunque son los más comunes), la AEAT realiza una inspección con el objeto de recibir las contribuciones obligadas que no han sido satisfechas.

Derechos del Inspector de Hacienda

Este inspector tiene unas facultades específicas que le van a permitir realizar la auditoría fiscal. Tiene derecho a que se pongan a su disposición todos los documentos pertinentes, como pueden ser facturas, justificantes, programas, registros, archivos informáticos, etc. También tiene derecho de acceso a los locales donde se realizan la actividad o se archiven documentos necesarios. También podrá entrevistar a los trabajadores y realizar mediciones para recabar toda la información que necesite.

Estos funcionarios encargados, durante la inspección, son considerados agentes de la autoridad.

Derechos del Contribuyente

Aunque el contribuyente tiene obligaciones fiscales, contables y registrales (como hemos mencionado antes), también tiene acceso a ciertos derechos:

  • Solicitud de documentación a Hacienda por la inspección y los documentos de identificación del funcionario encargado.
  • Participación del asesor fiscal de la empresa para supervisar la auditoría de Hacienda.
  • Negarse a dar acceso a instalaciones si no dispone de autorización necesario para los funcionarios encargados de dicha inspección.

Cómo estar preparados para una auditoría fiscal de Hacienda

Como no es plato de gusto de nadie que se le solicite una inspección de Hacienda, lo mejor siempre es presentar todas las obligaciones fiscales, contables y registrales de forma diligente y asegurándose de que es correcto.

Si de todas formas se solicita una inspección, no necesariamente debe ser por un error, ya que puede darse el caso de que la inspección se deba a que ha sido seleccionado de forma aleatoria, aunque sinceramente la aleatoriedad también está condicionada al volumen de la empresa y la investigación previa.

Si usted es una empresa pequeña y no ha hecho nada excepcionalmente grave, no tiene por qué tener una inspección. Ahora bien, supongamos que factura 300.000 euros, y de los cuales 100.000 lo han sido sin factura, si Hacienda lo detecta, no tenga dudas que tendrá una inspección o comprobación al menos por la AEAT, y Hacienda tiene potentísimas herramientas informáticas de control, basado en las declaraciones que solicita a terceros, como bancos, clientes, proveedores, etc.

Si tiene dudas, de estar haciéndolo bien, lo mejor que puede hacer es pedir una auditoría fiscal voluntaria. En Defez Asesores somos expertos en este tipo de servicio.

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