¿Sabías que puedes llegar a desgravar hasta el 60 % de lo que inviertas en reformar tu vivienda si mejoras su eficiencia energética? A la hora de renovar ventanas, instalar placas solares o cambiar el sistema de calefacción, Hacienda premia tu inversión con importantes deducciones en el IRPF.

Pero cuidado: no todas las obras ni todos los casos aplican. Aquí te explicamos lo esencial antes de lanzarte a reformar.

¿Qué se considera una reforma energética?

Una reforma energética es cualquier actuación en tu vivienda que reduzca su consumo energético o mejore su eficiencia. Hablamos de:

– Sustitución de ventanas o aislamiento térmico
– Cambio de calderas por bombas de calor o aerotermia
– Instalación de placas solares o baterías inteligentes

Si quieres conocer más opciones y su impacto sobre tu consumo, puedes consultar comparativas especializadas como las que ofrece Hello Watt.

¿Qué deducciones puedes aplicar en el IRPF?

Actualmente existen tres tramos de deducción, según el tipo y el impacto de la reforma:

– 20 % de deducción: para actuaciones que reduzcan al menos un 7 % la demanda de calefacción y refrigeración. (Límite: 5.000 € anuales)
– 40 % de deducción: si reduces al menos un 30 % el consumo de energía primaria no renovable. (Límite: 7.500 € anuales)
– 60 % de deducción: aplicable a reformas en edificios completos destinados a vivienda. (Límite: 15.000 €)

Todas están disponibles hasta el 31 de diciembre de 2025 y requieren justificar los resultados con un certificado energético.

¿Qué requisitos debes cumplir?

Para aplicar estas deducciones, Hacienda exige cumplir varios puntos clave:

1. Certificado energético oficial, emitido por técnico competente, antes y después de la reforma.
2. Que la vivienda sea tu residencia habitual o esté destinada al alquiler como tal.
3. Que el pago se haya hecho por medios bancarios (nunca en efectivo).
4. Conservar todas las facturas detalladas y justificaciones de obra.

¿Cómo incluirlo en la declaración de la Renta?

Tendrás que incorporar la deducción en los apartados correspondientes del IRPF, en función del tramo aplicado. El programa Renta Web de la AEAT ya contempla estos campos y puedes incluir:

– El tipo de obra realizada
– El coste total
– Los certificados energéticos
– Y el límite aplicable en tu caso

Si tienes dudas sobre cómo declararlo correctamente o necesitas apoyo fiscal especializado, lo mejor es recurrir a un profesional.

Consejos prácticos antes de empezar

  1. Compara precios y empresas antes de iniciar la obra. Puedes usar portales para saber más y entender cómo impactará en tu
    factura.
    2. Asegúrate de que el técnico esté habilitado para emitir certificados energéticos válidos.
    3. Guarda todas las facturas y justificantes, incluyendo pagos, presupuestos, informes técnicos y licencias si aplican.
    4. Consulta si en tu comunidad autónoma hay otras subvenciones o ayudas compatibles.Y si además estás pensando en cambiar de compañía de luz tras tu reforma, haz click aquí  para ver qué tarifas se ajustan mejor a tu nuevo consumo.

Conclusión

La reforma energética no solo mejora tu confort y reduce tu factura: puede suponerte un gran ahorro en impuestos. Pero para aprovechar las deducciones del IRPF al 100 %, es imprescindible planificar bien, cumplir todos los requisitos y guardar la documentación adecuada.

Si te estás planteando una reforma de este tipo, ahora es el momento de actuar: el plazo expira en diciembre de 2025 y cada año que pasa es una deducción que podrías estar perdiendo.