Actualizado: octubre de 2026 · Tiempo de lectura aproximado: 11 minutos

Resumen rápido
  • Las existencias se registran principalmente en el grupo 3 del Plan General de Contabilidad.
  • Se valoran inicialmente por su precio de adquisición o coste de producción.
  • Para existencias intercambiables, el PGC adopta con carácter general el precio o coste medio ponderado y admite el método FIFO cuando resulte más conveniente para la gestión.
  • Las mercaderías, materias primas y otros aprovisionamientos utilizan las cuentas de variación 610, 611 y 612.
  • Los productos en curso, semiterminados y terminados utilizan las cuentas 710, 711 y 712.
  • Si el valor neto realizable es inferior al coste, debe registrarse el correspondiente deterioro de valor.
  • Para mercaderías, la corrección valorativa se registra normalmente mediante las cuentas 693 y 390.
  • Las pérdidas por obsolescencia, destrucción, robo o diferencias de inventario deben estar correctamente cuantificadas y documentadas.

La contabilización de las existencias es uno de los puntos más importantes del cierre contable de una empresa que compra, fabrica o vende productos.

Un error en el inventario final afecta directamente al resultado del ejercicio: unas existencias finales sobrevaloradas pueden aumentar artificialmente el beneficio, mientras que unas existencias infravaloradas pueden reducirlo.

En esta guía vamos a ver de forma práctica qué se considera existencia, qué cuentas debemos utilizar, cómo se valoran, cómo se contabiliza la variación y qué ocurre cuando existen productos obsoletos, deteriorados o desaparecidos.

Table of Contents

Qué son las existencias en contabilidad

Las existencias son activos que la empresa mantiene para venderlos en el curso normal de su actividad, que están en proceso de producción para su posterior venta o que se consumirán durante el proceso productivo.

Por tanto, pueden ser existencias:

  • mercaderías compradas para revender;
  • materias primas;
  • otros aprovisionamientos;
  • productos en curso;
  • productos semiterminados;
  • productos terminados;
  • subproductos, residuos y materiales recuperados.

Un mismo bien puede ser existencia o inmovilizado según su destino

La clasificación contable no depende únicamente de la naturaleza física del bien, sino también de para qué lo mantiene la empresa.

Por ejemplo, una vivienda construida por una promotora para venderla dentro de su actividad ordinaria será normalmente una existencia.

En cambio, un inmueble que una empresa mantiene para obtener rentas de alquiler o plusvalías puede tener la consideración de inversión inmobiliaria y no de existencia.

La finalidad del activo es determinante

No debemos clasificar automáticamente un bien como existencia porque en algún momento pueda venderse. Hay que analizar si la venta forma parte del curso ordinario de la actividad o si el activo se mantiene para utilizarlo, alquilarlo o generar plusvalías.

Si necesitas ayuda para revisar el inventario, los asientos de cierre o la clasificación de activos, puedes consultar nuestra asesoría contable en Valencia.

Cuentas contables de existencias: grupo 3 del PGC

Las existencias se agrupan principalmente en el grupo 3 del Plan General de Contabilidad.

SubgrupoTipo de existenciasEjemplo
30ComercialesProductos comprados para revender sin transformación.
31Materias primasMateriales que se incorporarán al producto fabricado.
32Otros aprovisionamientosRepuestos, combustibles, envases, embalajes o material de oficina inventariable.
33Productos en cursoProductos que todavía están en fase de fabricación.
34Productos semiterminadosProductos que todavía necesitan transformación pero que podrían tener cierta autonomía comercial.
35Productos terminadosProductos fabricados y preparados para su venta.
36Subproductos, residuos y materiales recuperadosElementos derivados del proceso productivo que conservan valor económico.

Mercaderías: cuenta 300

La cuenta 300. Mercaderías recoge bienes adquiridos por la empresa y destinados a venderse sin someterlos a transformación.

Es el caso típico de:

  • una tienda de ropa;
  • un comercio electrónico;
  • un supermercado;
  • una tienda de muebles;
  • o cualquier empresa comercial que compra productos para revenderlos.

Materias primas: cuenta 310

Las materias primas son aquellas que, mediante elaboración o transformación, se destinan a formar parte de los productos fabricados por la empresa.

Por ejemplo:

  • madera utilizada para fabricar muebles;
  • tejido utilizado en confección;
  • acero utilizado en fabricación industrial;
  • o ingredientes empleados por una empresa alimentaria.

Otros aprovisionamientos: subgrupo 32

Dentro de este subgrupo encontramos diversos elementos que también pueden formar parte del inventario.

320. Elementos y conjuntos incorporables

Son elementos normalmente fabricados fuera de la empresa y adquiridos para incorporarlos a su producción sin someterlos previamente a transformación.

Por ejemplo, determinados componentes comprados a proveedores externos que se incorporan directamente a un producto final.

321. Combustibles

Recoge materias energéticas susceptibles de almacenamiento.

322. Repuestos

Son piezas destinadas a ser montadas en instalaciones, equipos o máquinas en sustitución de otras semejantes.

Es importante hacer una precisión respecto a la clasificación:

  • en la cuenta 322 se incluyen los repuestos cuyo ciclo de almacenamiento sea inferior a un año;
  • los repuestos para inmovilizado cuyo ciclo de almacenamiento sea superior a un año se incluyen, con carácter general, en otro inmovilizado material.

Por tanto, no debemos clasificar como existencia de la 322 un repuesto simplemente porque vaya a utilizarse en una máquina.

325. Materiales diversos

Son otros materiales de consumo que no han de incorporarse al producto fabricado.

326. Embalajes

Son cubiertas o envolturas utilizadas normalmente para resguardar productos o mercaderías que deben transportarse.

327. Envases

Son recipientes destinados normalmente a venderse junto con el producto que contienen.

328. Material de oficina

El material de oficina puede mantenerse como existencia cuando resulte significativo.

Sin embargo, el propio PGC permite que la empresa considere que el material de oficina adquirido durante el ejercicio es objeto de consumo en ese mismo ejercicio.

En una pequeña oficina no tendría normalmente sentido realizar al cierre un recuento individual de bolígrafos, folios o carpetas de escaso valor únicamente para activar importes irrelevantes.

Cómo se valoran inicialmente las existencias

La Norma de Registro y Valoración 10.ª del PGC establece que las existencias se valoran por su coste, ya sea:

  • el precio de adquisición;
  • o el coste de producción.

Precio de adquisición

El precio de adquisición incluye el importe facturado por el vendedor después de deducir descuentos, rebajas y otras partidas similares.

A ese importe se añaden los gastos adicionales producidos hasta que los bienes se encuentran ubicados para su venta, como pueden ser:

  • transportes;
  • aranceles;
  • seguros directamente atribuibles;
  • y otros costes necesarios para situar las existencias en su ubicación y condición actuales.

Los impuestos indirectos solo forman parte del coste cuando no sean recuperables directamente de Hacienda.

Coste de producción

En una empresa fabricante, el coste de producción incluye:

  • el coste de las materias primas y otros materiales consumidos;
  • los costes directamente imputables al producto;
  • y una parte razonable de los costes indirectos relacionados con el proceso productivo.

La imputación de costes indirectos debe realizarse de forma razonable y basada en el nivel de utilización de la capacidad normal de producción.

No todo gasto general forma parte del coste de las existencias

Para incorporar un coste indirecto al coste de producción debe existir una relación razonable con el proceso productivo. No debe utilizarse el inventario como una forma de activar gastos generales que realmente corresponden al período.

PMP o FIFO: cómo asignar valor a las existencias

Cuando los bienes no puedan identificarse individualmente, necesitamos utilizar un criterio para asignarles valor.

Precio medio o coste medio ponderado

El Plan General de Contabilidad establece con carácter general la utilización del precio medio o coste medio ponderado para bienes intercambiables entre sí.

Este método obtiene un coste medio teniendo en cuenta las diferentes entradas producidas durante el período.

Método FIFO

El PGC también admite el método FIFO —First In, First Out— cuando la empresa lo considere más conveniente para su gestión.

FIFO parte de la hipótesis de que las primeras unidades que entran en almacén son las primeras que salen.

Identificación específica

Cuando se trate de bienes no intercambiables entre sí o de bienes producidos y segregados para proyectos específicos, el valor se determina identificando individualmente los costes correspondientes a cada bien.

El método debe aplicarse con uniformidad

No debería cambiarse entre PMP y FIFO simplemente para obtener un resultado contable más conveniente. Los criterios contables deben mantenerse en el tiempo salvo que exista una causa justificada para modificarlos y el cambio permita ofrecer una información más fiable y relevante.

Qué es la variación de existencias

Durante el ejercicio, las compras de mercaderías se registran normalmente como gasto en cuentas del grupo 60.

Al cierre necesitamos determinar qué parte de esas compras realmente se ha consumido o vendido y qué parte continúa formando parte del patrimonio de la empresa.

Para eso se realiza la regularización de existencias.

La lógica consiste en:

  1. dar de baja las existencias iniciales;
  2. e incorporar las existencias finales obtenidas del inventario de cierre.

Cuentas de variación de existencias

Podemos utilizar esta regla práctica:

ExistenciasCuenta de existenciasVariación
Mercaderías30610
Materias primas31611
Otros aprovisionamientos32612
Productos en curso33710
Productos semiterminados34711
Productos terminados35712

En la página actual ya destacábamos este mecanismo porque es una forma sencilla de evitar errores al elegir la cuenta de variación correspondiente.

También puedes consultar nuestro servicio de outsourcing contable si quieres externalizar la llevanza y cierre de la contabilidad.

Cómo contabilizar la variación de existencias de mercaderías

Supongamos que al comenzar el ejercicio la empresa tiene mercaderías contabilizadas por 30.000 euros y al finalizar el año el inventario correctamente valorado asciende a 42.000 euros.

1. Eliminar las existencias iniciales

CuentaDebeHaber
(610) Variación de existencias de mercaderías30.000 €—
(300) Mercaderías—30.000 €

2. Incorporar las existencias finales

(300) Mercaderías42.000 €—
(610) Variación de existencias de mercaderías—42.000 €

El efecto neto de ambos asientos es una variación positiva de existencias de 12.000 euros.

No es imprescindible contabilizar directamente un único asiento por la diferencia. La mecánica habitual del PGC consiste en cancelar las existencias iniciales y posteriormente incorporar las finales.

Variación de productos en curso y productos terminados

En empresas fabricantes, la mecánica es similar, pero utilizamos las cuentas del subgrupo 71.

Por ejemplo, para productos terminados:

Eliminar las existencias iniciales

(712) Variación de existencias de productos terminadosX
a (350) Productos terminadosX

Incorporar las existencias finales

(350) Productos terminadosX
a (712) Variación de existencias de productos terminadosX

Qué es el deterioro de existencias

Una cosa es que la mercancía continúe existiendo físicamente y otra que mantenga su valor económico.

El PGC establece que, cuando el valor neto realizable de las existencias sea inferior a su precio de adquisición o coste de producción, deberán efectuarse las correspondientes correcciones valorativas.

El valor neto realizable es, de forma simplificada:

Precio estimado de venta − costes necesarios para terminar el producto − costes necesarios para realizar su venta.

El deterioro puede aparecer por causas como:

  • obsolescencia;
  • daños;
  • caducidad;
  • caída relevante del precio de venta;
  • cambios tecnológicos;
  • productos de temporada que han perdido valor;
  • o falta de demanda que implique que el valor recuperable sea inferior al coste.
Baja rotación no significa automáticamente deterioro

Que una mercancía lleve mucho tiempo en almacén puede ser un indicio, pero el deterioro debe responder a una pérdida real de valor. Debe existir una estimación razonable y documentable de que su valor neto realizable es inferior al coste contabilizado.

Qué cuentas se utilizan para el deterioro de existencias

Las correcciones valorativas del grupo 39 se dividen según el tipo de existencia.

CuentaDeterioro
390Deterioro de valor de las mercaderías
391Deterioro de valor de las materias primas
392Deterioro de valor de otros aprovisionamientos
393Deterioro de valor de productos en curso
394Deterioro de valor de productos semiterminados
395Deterioro de valor de productos terminados

Por tanto, para unas mercaderías de la cuenta 300, el deterioro se registra contra la 390, no contra la 393.

Asiento del deterioro de mercaderías

Supongamos que una tienda tiene mercancías cuyo coste contable es de 15.000 euros, pero al cierre estima justificadamente que su valor neto realizable es de 11.000 euros.

El deterioro es:

15.000 − 11.000 = 4.000 €.

El asiento sería:

CuentaDebeHaber
(693) Pérdidas por deterioro de existencias4.000 €—
(390) Deterioro de valor de las mercaderías—4.000 €

Cómo se revierte el deterioro del ejercicio anterior

El funcionamiento de las cuentas del grupo 39 exige tener en cuenta el deterioro reconocido en ejercicios anteriores.

Al cierre se revierte el deterioro anterior mediante una cuenta del subgrupo 79 y se registra, en su caso, el nuevo deterioro calculado para el ejercicio.

Para mercaderías, la reversión sería:

(390) Deterioro de valor de las mercaderíasX
a (793) Reversión del deterioro de existenciasX

Después se registra el deterioro correspondiente al cierre actual con cargo a la 693 y abono a la cuenta del grupo 39 que corresponda.

Ejemplo de mercancía obsoleta

Supongamos una tienda de ropa que compró determinadas prendas por 15 euros cada una.

Al cierre, debido a que han quedado fuera de temporada y existen datos objetivos de mercado, la empresa estima que tendrá que venderlas a un precio cuyo valor neto realizable es de 10 euros por unidad.

Si existen 100 unidades:

  • coste: 100 × 15 € = 1.500 €;
  • valor neto realizable: 100 × 10 € = 1.000 €;
  • deterioro: 500 €.

La empresa deberá conservar información que permita justificar razonablemente esa valoración: precios reales de rebajas, ventas posteriores, tarifas, referencias de mercado, antigüedad del producto u otras evidencias adecuadas al caso.

Una simple decisión interna de reducir el valor del inventario sin soporte suficiente no permite justificar el deterioro.

Además, el tratamiento contable y la posible deducibilidad fiscal deben analizarse separadamente. Puedes consultar también nuestra asesoría fiscal en Valencia.

Existencias totalmente obsoletas o destinadas a destrucción

El deterioro no debe confundirse con la desaparición total del activo.

Si una mercancía:

  • ha caducado;
  • ha quedado inutilizable;
  • está dañada sin posibilidad de recuperación;
  • o va a destruirse porque carece ya de valor;

puede resultar necesario darla de baja definitivamente del inventario.

La empresa debe poder demostrar que esas existencias realmente dejaron de formar parte de su patrimonio y cuál era su valor contable.

Cómo documentar la destrucción de existencias

No existe una regla general que obligue en todos los casos a que un notario o un auditor esté presente durante una destrucción.

Sin embargo, cuanto más relevante sea el importe, mayor debería ser la calidad de la prueba.

Según las circunstancias pueden resultar útiles:

  • actas internas de destrucción;
  • inventarios detallados;
  • fotografías;
  • certificados de gestores de residuos;
  • documentos de transporte;
  • justificantes de retirada;
  • actas notariales;
  • informes de auditoría;
  • o cualquier otro medio que permita acreditar qué productos fueron eliminados y cuándo.
No tires mercancía relevante sin dejar prueba

Si se elimina físicamente una cantidad significativa de stock y después se registra una pérdida, la empresa debería poder acreditar la existencia previa de esos productos, su valor y su efectiva retirada o destrucción.

Diferencias de inventario, mermas y hurtos

En negocios como supermercados, comercios minoristas o almacenes es habitual que el inventario físico no coincida exactamente con el inventario teórico.

Puede deberse a:

  • roturas;
  • errores de manipulación;
  • mermas;
  • caducidades;
  • errores de registro;
  • o pequeños hurtos.

Estas diferencias ordinarias de inventario se reflejan normalmente a través de la propia regularización de existencias, ya que el inventario final debe recoger las unidades que realmente existen.

En sectores donde las mermas son habituales resulta conveniente llevar estadísticas históricas y controles internos que permitan explicar porcentajes razonables.

Cómo contabilizar un robo importante de mercancía

No todo robo debe contabilizarse automáticamente en la cuenta 678.

Si se trata de una diferencia ordinaria dentro de la actividad, su efecto puede quedar reflejado en la variación de existencias al realizar el inventario.

Cuando existe un hecho claramente identificable, excepcional y de importe significativo —por ejemplo, un robo relevante en un almacén— puede ser necesario registrar separadamente la pérdida atendiendo a su verdadera naturaleza y materialidad.

En esos casos conviene conservar:

  • denuncia policial;
  • inventario de mercancía sustraída;
  • valoración contable;
  • documentación del seguro;
  • y cualquier otra prueba de la pérdida.

Si existe una indemnización de seguro, deberá contabilizarse también separadamente conforme a su naturaleza y al momento en que proceda reconocer el correspondiente derecho de cobro.

Existencias y ventas con derecho a devolución

Existe un supuesto especial en empresas que permiten al cliente devolver productos después de la venta.

Cuando la empresa espera razonablemente que una parte de los productos vendidos será devuelta, la normativa contable exige reconocer, además del pasivo por reembolso, un activo por el derecho a recuperar esas mercancías.

Ese activo tiene naturaleza de existencia y debe valorarse tomando como referencia el valor en libros de los productos, ajustado por los costes de recuperación y las posibles pérdidas de valor.

Lo desarrollamos con asientos y ejemplos en nuestra guía sobre contabilización de ventas con derecho a devolución.

Errores frecuentes en la contabilidad de existencias

  • No realizar un inventario físico fiable al cierre.
  • Valorar las existencias finales al precio de venta en lugar de al coste que corresponda.
  • No incorporar transportes, aranceles u otros costes directamente atribuibles cuando forman parte del precio de adquisición.
  • Incluir IVA deducible dentro del coste de las existencias.
  • Clasificar como existencia un activo que realmente debe registrarse como inmovilizado.
  • Registrar en la cuenta 322 repuestos cuyo ciclo de almacenamiento es superior a un año.
  • Usar la cuenta 393 para deteriorar mercaderías de la cuenta 300; la cuenta correspondiente es la 390.
  • Cambiar de PMP a FIFO sin una causa contable justificada.
  • Confundir baja rotación con deterioro.
  • Registrar deterioros basados únicamente en estimaciones subjetivas.
  • Eliminar físicamente mercancía sin conservar documentación suficiente de la destrucción.
  • Registrar automáticamente cualquier robo contra la 678 sin analizar si se trata de una pérdida ordinaria de inventario o de un hecho excepcional significativo.

¿Necesitas revisar las existencias antes del cierre contable?

Podemos revisar el inventario, la valoración, los asientos de variación, los deterioros y su correcta integración en el cierre contable de tu empresa.

Consultar con nuestra asesoría contable

Preguntas frecuentes sobre existencias en contabilidad

¿Qué cuenta se utiliza para contabilizar las mercaderías?

Las mercaderías adquiridas para revender sin transformación se recogen normalmente en la cuenta 300. Su variación se registra mediante la cuenta 610.

¿Qué diferencia hay entre mercaderías y materias primas?

Las mercaderías se compran para revenderlas sin transformación. Las materias primas se incorporan a un proceso de elaboración para formar parte de los productos fabricados por la empresa.

¿Cómo se valoran las existencias?

Inicialmente se valoran por su precio de adquisición o coste de producción. Posteriormente, si su valor neto realizable es inferior al coste, debe reconocerse la correspondiente corrección por deterioro.

¿Es mejor utilizar FIFO o precio medio ponderado?

Para bienes intercambiables, el PGC establece con carácter general el precio o coste medio ponderado. FIFO también es aceptable cuando la empresa lo considere más conveniente para su gestión. El criterio debe aplicarse de forma uniforme para existencias de naturaleza y uso similares.

¿Qué cuenta se utiliza para el deterioro de mercaderías?

Para mercaderías se utiliza la cuenta 390, “Deterioro de valor de las mercaderías”, con cargo a la cuenta 693 cuando se reconoce la pérdida por deterioro.

¿La mercancía que lleva mucho tiempo sin venderse está deteriorada?

No necesariamente. La baja rotación es un indicio, pero para reconocer un deterioro debe existir una pérdida de valor que sitúe el valor neto realizable por debajo del coste contabilizado.

¿Es obligatorio que un notario esté presente cuando se destruyen existencias?

No existe una obligación general de intervención notarial para toda destrucción de existencias. Sin embargo, la empresa debe conservar pruebas suficientes de la existencia, valoración y efectiva destrucción de la mercancía, especialmente cuando el importe sea relevante.

¿Cómo se contabiliza un hurto de mercancía?

Las diferencias ordinarias de inventario se reflejan normalmente a través de la regularización de existencias. Si existe un robo excepcional, identificado y significativo, debe analizarse si procede reflejar separadamente la pérdida atendiendo a su naturaleza y materialidad.

¿Un repuesto de una máquina siempre es una existencia?

No. La cuenta 322 recoge los repuestos cuyo ciclo de almacenamiento es inferior a un año. Los repuestos para inmovilizado cuyo ciclo de almacenamiento es superior a un año se clasifican, con carácter general, dentro del inmovilizado material.

AUTOR: JUAN FRANCISCO DEFEZ GÓMEZ

Licenciado en Ciencias Empresariales. por la Universidad de Valencia. Master en Tributación por el Colegio de Economistas de Valencia, Miembro del Registro de Economistas Asesores Fiscales REAF 3107, Miembro EC 118, Experto Contable Acreditado nº 581. Titular de la asesoria Defez Asesores, desde el año 1989. Especialista en temas tributarios y de contabilidad.

Artículos relacionados

Fuentes oficiales y normativa
  • Real Decreto 1514/2007, de 16 de noviembre, por el que se aprueba el Plan General de Contabilidad.
  • Plan General de Contabilidad, Norma de Registro y Valoración 10.ª, Existencias.
  • Plan General de Contabilidad, grupo 3: Existencias.
  • Plan General de Contabilidad, subgrupos 39, 61, 69, 71 y 79.
  • Instituto de Contabilidad y Auditoría de Cuentas: Plan General de Contabilidad y criterios contables vigentes.