Artículo redacto por Defez Asesores y publicado 19/11/2024.

Es común preguntarse si es necesario pagar impuestos por el dinero que tenemos en el banco, especialmente si este genera intereses.

Los intereses bancarios representan una de las formas más comunes de rendimiento del capital mobiliario y constituyen una fuente de ingreso importante para los contribuyentes en España. Los ingresos derivados de estos intereses, generados por la cesión de capitales propios a entidades financieras, están sujetos a la tributación del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) dentro de la base imponible del ahorro.

En este artículo, profundizaremos en el tratamiento tributario de los intereses bancarios y en su impacto dentro de la estructura fiscal.

Intereses bancarios como rendimiento de capital mobiliario

Los intereses bancarios se derivan principalmente de productos de ahorro como cuentas corrientes, cuentas de ahorro y depósitos a plazo fijo, en los cuales el titular deposita una suma de dinero a cambio de un rendimiento previamente acordado con la entidad financiera. La rentabilidad de estos productos suele estar determinada por la tasa de interés vigente, que puede ser fija o variable según las condiciones del mercado y del contrato establecido.

En términos fiscales, los intereses bancarios son considerados «rendimientos de capital mobiliario», ya que representan ingresos obtenidos por la cesión de capitales propios.

Tributación de los intereses bancarios en el IRPF

En España, los intereses bancarios están sujetos a la base imponible del ahorro en el IRPF, lo cual implica que su tributación se realiza de manera progresiva. La escala aplicable varía en función del monto total de los rendimientos obtenidos en el año fiscal:

  • Hasta 6.000 euros: 19%
  • De 6.001 a 50.000 euros: 21%
  • Más de 50.000 euros: 23%

Para los ingresos superiores a estos umbrales, y en función de las políticas fiscales vigentes, este porcentaje puede aumentar hasta el 28%. Esta estructura progresiva permite que los contribuyentes con mayores ingresos de capital paguen una proporción más alta en impuestos.

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EJEMPLO

Imaginemos que un contribuyente recibe 10.000 euros en concepto de intereses por depósitos bancarios, la tributación de este ingreso tributaría en la Base Imponible del Ahorro en el IRPF a una escala progresiva. Los primeros 6.000 euros tributarían al 19%, lo que daría una cuota a pagar de 1.140 euros y los otros 4.000 euros restantes tributarían al 21%, lo que supondría una cuota de 840 euros adicionales. De este modo el contribuyente terminaría pagando un total de 1.980 euros.

Tipos de depósitos bancarios y cuentas de ahorro: ¿cuál elegir?

Los depósitos bancarios representan una opción sencilla y popular para quienes buscan incrementar sus ahorros de manera segura. Mediante un acuerdo con el banco, este custodiará el dinero durante un periodo específico, devolviéndolo al finalizar junto con los intereses obtenidos. Existen diversas clases de depósitos que, según la disponibilidad del dinero y el plazo, pueden contribuir a optimizar la situación financiera.

Clases principales de depósitos bancarios

  1. Depósitos a la vista: En este tipo de depósito, el titular puede retirar el dinero en cualquier momento, aunque la rentabilidad suele ser baja o incluso inexistente. Aquí se incluyen las cuentas corrientes y de ahorro, ideales para quienes necesitan acceso inmediato a su dinero sin enfocarse en una alta rentabilidad.
  2. Depósitos a plazo fijo: Con esta modalidad, el dinero se mantiene en el banco durante un tiempo determinado, generando intereses. Este tipo de depósito ofrece una rentabilidad superior, aunque retirar el dinero antes de la fecha acordada puede implicar penalizaciones. La rentabilidad puede ser fija, constante durante el plazo, o variable, fluctuando de acuerdo con el tipo de mercado (por ejemplo, Euribor +0,50%).

Conceptos esenciales: TIN y TAE

Antes de contratar un depósito, es importante conocer estos dos términos clave:

  • Tipo de interés nominal (TIN): Define el porcentaje aplicado al capital depositado, sin considerar comisiones ni otros gastos.
  • TAE (Tasa Anual Equivalente): Refleja el rendimiento total, al incluir el TIN, las comisiones y el tiempo, lo que facilita comparar la rentabilidad de diversos productos.

Para calcular los intereses generados, se multiplica el capital depositado por el TIN y los días del plazo, y luego se divide entre 365 para obtener el rendimiento bruto. Estos intereses están sujetos a impuestos como ingresos de capital mobiliario.

Beneficios y seguridad de los depósitos bancarios

Los depósitos a plazo brindan seguridad y estabilidad a los pequeños ahorradores, ayudando a preservar el poder adquisitivo y protegiendo el dinero de la inflación. Además, están respaldados por el Fondo de Garantía de Depósitos (FGD) hasta un límite de 100.000 euros. Esto significa que, aun si la entidad bancaria quiebra, los ahorros del cliente están protegidos.

Si la cuenta bancaria tuviera dos titulares, este limite debería de multiplicarse por 2.

¿Cuál es la más adecuada?

Al elegir entre un depósito a corto o largo plazo, es importante tener en cuenta que las tasas de interés del BCE pueden variar, afectando la rentabilidad futura. Aunque los depósitos a corto plazo ofrecen tasas más elevadas, la incertidumbre sobre la evolución de los tipos de interés puede jugar en contra y en cuanto termine el plazo de tu producto encontrarte frente a una situación financiera con menor rentabilidad. En contraste, un depósito a largo plazo asegura una tasa fija, proporcionando estabilidad en el tiempo.

Las personas con aversión al riesgo buscarán maximizar la rentabilidad con un producto seguro y se refugiarán en depósitos a largo plazo asegurándose un tipo de interés fijo durante un extenso periodo de tiempo.

En resumen, los depósitos bancarios y las cuentas de ahorro siguen siendo herramientas valiosas para quienes buscan optimizar sus ahorros de forma segura. La elección entre uno y otro dependerá del perfil financiero de cada persona, su tolerancia al riesgo y la necesidad de disponibilidad del dinero.

Depósitos rentables en el mercado actual

Actualmente, en el momento de redactar este post (noviembre 2024)  los depósitos a corto plazo más atractivos ofrecen una rentabilidad mayor:

  • Depósito 4.0 de Banco Mediolanum a 6 meses, con una rentabilidad de 4% TAE
  • Depósito de Cetelem a 3 meses, con una rentabilidad de 3,8% TAE
  • Gran Depósito de Banco BiG a 6 meses, con una TAE de 3,25%

 

A largo plazo, destacan los depósitos a un año:

  • Depósito Freedom24 a 12 meses, con una rentabilidad de hasta 5,2% en euros
  • Depósito Raisin de 3 meses a 10 años con una rentabilidad hasta el 3,62% dependiendo de la entidad

Opción alternativa: cuentas remuneradas

Las cuentas remuneradas son productos de renta fija que permiten al usuario ganar intereses sin arriesgar su capital, con la ventaja añadida de poder disponer del dinero en cualquier momento, a diferencia de los depósitos a plazo fijo. Aunque las cuentas remuneradas suelen ofrecer una rentabilidad menor comparadas con los depósitos a plazo, aseguran la liquidez del dinero depositado. Sin embargo, algunas entidades imponen condiciones, como mantener un saldo mínimo para recibir intereses o la contratación de otros servicios, por lo que es importante revisar estos requisitos. Las cuentas de ahorro, dentro de las cuentas remuneradas, son generalmente menos exigentes y se enfocan exclusivamente en la generación de rendimientos.

Trade republic

 Trade Republic es una plataforma de inversión y corretaje en línea que se destaca por su modelo de comisiones bajas, permitiendo a los usuarios comprar y vender acciones y ETFs sin comisiones, salvo un pequeño coste de 0,01 € por operación en algunos casos. Ofrece una cuenta de ahorro remunerada con una atractiva TAE del 3,3%, superior a la de muchas cuentas tradicionales, lo que la convierte en una opción interesante para maximizar rendimientos sin perder liquidez, ya que los usuarios pueden retirar sus fondos en cualquier momento sin penalizaciones. Regulada por las autoridades financieras alemanas, Trade Republic proporciona seguridad a sus inversores y permite acceder a una variedad de productos financieros, incluyendo fracciones de acciones para facilitar la diversificación. La apertura de cuenta es rápida y sencilla, lo que suma a su atractivo para quienes buscan gestionar sus ahorros e inversiones de manera eficiente.

Al no contar con sede fiscal en España, no reporta directamente a la Agencia Tributaria, por lo que el inversor es responsable de añadir estos intereses en su declaración del IRPF.

Para saldos superiores a 50.000 euros, los titulares deben presentar el modelo 720, una declaración informativa de bienes en el extranjero. Gracias al convenio de doble imposición entre España y Alemania, se evitan duplicidades fiscales, permitiendo que los impuestos pagados en un país se descuenten en el otro, siempre que se sigan los procedimientos correctos.

Evita sanciones fiscales. Nuestros asesores fiscales estamos aquí para asistirte en la declaración de tus inversiones extranjeras.

PiBank

 Pibank es una entidad financiera que se especializa en banca digital, destacándose por su cuenta de ahorro que ofrece una TAE de hasta el 3,5%, lo que la convierte en una opción atractiva para quienes buscan maximizar sus rendimientos. Esta cuenta permite a los usuarios acceder a su dinero en cualquier momento sin penalizaciones, lo que garantiza la liquidez de los fondos. Además, Pibank no cobra comisiones por la gestión de la cuenta, lo que añade un valor extra para los clientes. Regulada por las autoridades financieras como parte del grupo Pichincha (Ecuador, se trata de su filial en España, por lo que está sometida a la regulación bancaria española, la entidad proporciona seguridad a los ahorradores. La apertura de cuenta es rápida y completamente en línea, facilitando el acceso a sus servicios. Con su enfoque en la transparencia y la atención al cliente, Pibank se posiciona como una alternativa atractiva a la banca tradicional.

Plazos fijos con intereses exentos

El SIALP (Sistema de Ahorro a Largo Plazo) es un producto financiero diseñado para fomentar el ahorro a largo plazo, especialmente con miras a la jubilación.

Una de las principales ventajas del SIALP es su tratamiento fiscal favorable. Los rendimientos generados en este sistema están exentos de tributación hasta que se realicen retiradas, lo que permite a los ahorradores disfrutar de un crecimiento del capital sin la carga de pagar impuestos durante el periodo de ahorro.

Sin embargo, para beneficiarse de estas ventajas fiscales, es necesario mantener las aportaciones durante un mínimo de 5 años. Si se retiran los fondos antes de este plazo, se perderían las ventajas fiscales y habría que tributar por los rendimientos obtenidos.

El SIALP también establece límites en las aportaciones, permitiendo a los usuarios contribuir hasta 5.000 euros anuales. Esto facilita la planificación del ahorro a largo plazo y ayuda a los ahorradores a alcanzar sus objetivos financieros de manera más efectiva.

En cuanto a los productos disponibles, el SIALP puede incluir una variedad de opciones financieras, como fondos de inversión, depósitos a plazo fijo o planes de pensiones, dependiendo de la entidad que lo gestione. Esta diversidad permite a los ahorradores elegir el producto que mejor se adapte a sus necesidades y perfil de riesgo.

Además, el SIALP está regulado por la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) y otras autoridades financieras, lo que proporciona un nivel adicional de seguridad para los ahorradores. Esto garantiza que los fondos depositados están protegidos y que las entidades financieras cumplen con la normativa establecida.

En resumen, el SIALP es una herramienta diseñada para ayudar a los ciudadanos a prepararse financieramente para la jubilación. Al ofrecer beneficios fiscales, seguridad y flexibilidad en las aportaciones, se posiciona como una opción efectiva para gestionar el ahorro a largo plazo.

Conclusión: optimización y planificación de los intereses bancarios

La tributación de los intereses bancarios en el IRPF es un aspecto relevante dentro de la planificación financiera personal. Para los ahorradores, conocer los tramos de tributación y sus efectos en la rentabilidad neta permite tomar decisiones más informadas y optimizar los beneficios que ofrecen estos productos. Si bien los intereses bancarios son una fuente de ingreso segura y de baja volatilidad, el impacto de su tributación puede hacer que otros productos de inversión, con un perfil de riesgo moderado, resulten más atractivos a nivel fiscal.

En definitiva, para maximizar los beneficios de los intereses bancarios, es recomendable que los contribuyentes tengan en cuenta el tipo de interés, el plazo de la inversión y el tramo de tributación aplicable, aspectos clave en la planificación fiscal y en la gestión de sus rendimientos de capital mobiliario.

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SOBRE EL AUTOR: JUAN FRANCISCO DEFEZ GÓMEZ

Licenciado en Ciencias Empresariales. por la Universidad de Valencia. Master en Tributación por el Colegio de Economistas de Valencia, Miembro del Registro de Economistas Asesores Fiscales REAF 3107, Miembro EC 118, Experto Contable Acreditado nº 581. Titular de la asesoría Defez Asesores, desde el año 1989. Especialista en temas tributarios y de contabilidad.